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Descubriendo la Perla Azul del Rif

 

No me había imaginado que mi primera impresión en Marruecos fuera tan positiva. Hubo quienes me pusieron en sobre aviso - en base a sus experiencias- del peligro que suponía viajar dos mujeres solas a este lugar del planeta, donde la religión y la cultural no va en favor de nosotras. Pero lo cierto es, que cada quien debe experimentar y contar sus propias historias y la mía empieza a partir de aquí.

 

A dos amigas les basto una media tarde en una terraza de Madrid en pleno verano, para ponerse al día y decidir comprar en diez minutos los pasajes de avión que nos llevaría a este hermoso lugar. Teníamos por delante dos meses para planificar el viaje, aunque la realidad es, que lo organizamos en una semana aproximadamente entre WhatsApp y alguna llamada.

 

Llegado el día del viaje, estábamos muy emocionadas. El gustillo a tomar un vuelo y que te lleve a destino, siempre sienta bien. Nuestras mochilas iban medio vacías, pero estaban llenas de ilusión y después de una hora de vuelo, hicimos el MADRID – TÁNGER muy relajadas.

 

El recibimiento de la ciudad fue muy caluroso, las temperaturas eras las mismas que habíamos tenido hace unas semanas atrás cuando aún era verano en Madrid. Buscamos la parada de taxis nada más salir del aeropuerto, que está muy cerca de la puerta principal de entrada. Ahí tuvimos nuestro primer contacto con los locales, pero eso sí, nada de agobios ni gritos. Los taxis son muy normales, aunque un poco antiguos. Justo en la parada hay un cartel con precios fijos, por lo que aquí no vale regateo ni timo alguno. Olvídate del cinturón de seguridad, ya que en muchos casos los tienen escondidos y no los puedes usar, debe ser costumbre porque el conductor nunca lo llevaba puesto. Y no te agobies cuando les veas adelantar, sobre todo en curvas de poca visibilidad, lo tienen todo muy controlado y son muy previsores respecto a lo que hagan los demás conductores. Nosotras no nos sentimos en peligro en ningún momento pese a todo lo que les cuento.

 

Tánger no lo visitamos. Únicamente fuimos a la estación de bus porque justo al lado están los taxis que te llevan a Chefchaouen. Elegimos un taxi compartido para abaratar el coste del desplazamiento. El camino fue un espectáculo porque puedes ver lo tupido y boscoso que es la zona hacía el norte. Tiene unas montañas que a cualquier escalador le apetecería conquistar y hay mucho campo, muchos burros, mucho verde.

 

Cuando llegas a Xaouen encuentras un poco de caos a las afueras de la medina, pero es lo normal, ahí es donde está realmente el día a día de los locales. Caminamos hasta encontrar una de las puertas de entrada a la medina y desde ahí ya empezamos a ver esos azules que tanto estábamos deseando. Callejeamos un rato hasta encontrar la plaza central y el hotel en el que nos íbamos a hospedar.

 

Reservar alojamiento no fue complicado, aunque no pudimos encontrar un Riad que nos convenciera por ubicación y precio. Nuestro hostel estaba a menos de 5 min andando de la plaza, lo que nos facilitó la vida porque lo teníamos todo a la mano. El primer día dejamos las mochilas y nos fuimos a recorrer la pequeña ciudad. Eran las 17 horas y estábamos sentadas en una terraza de la plaza Uta al-Hammam para refrescarnos y tener nuestra segunda toma de contacto. Todo cuanto veíamos era maravilloso. Cuanta diferencia de culturas, personas, olores y colores reunidas en un mismo lugar y todas conviviendo en armonía. Yo me esperaba todo lo contrario a lo que vi. Todas las calles estaban limpias, ni asomo de insectos, no había olores a especies, nadie te agobiaba al comprar o consumir en algún restaurante. Era todo bastante agradable.Una recomendación que te haría es, llevar tapones para los oídos porque por las mañanas hacen "La Hora de la Oración del Fajr" y se escucha en toda la medina y puede que te interrumpa el sueño.

 

Hostel Mauritania

 

La gastronomía fue todo un frenesí de contrastes y sabores. En todo el viaje comimos en el Restaurante Sofia” . Habíamos leído unas cuantas recomendaciones sobre este lugar y les puedo asegurar que ninguna estaba equivocada. Probamos diferentes platos para desayunar, almorzar y cenar. ¡Todo era casero y estaba tan fresco que apetecía repetir en algunos casos, y así lo hicimos con los rollitos de pollo, ¡eran irresistibles! La atención de los camareros puede llegar a impacientar a cualquiera, no es que sean rápidos, y se tomaban un tiempo considerable en atenderte en mesa a menos de que levantaras el brazo y te hicieras ver. Pero a fin de cuentas estábamos de vacaciones, así que nos lo tomamos con filosofía y buen humor.

 

Restaurante Sofia

 

Para el momento de las compras tienes un abanico de posibilidades. Si te gusta los bolsos de piel, aquí son unos expertos y te ofrecen de todo tipo de calidades y acabados. Sus babuchas marroquí las encuentras de distintos colores y con variedad de ornamentación que las hacen muy especiales. Algo que me llamó la atención sobre el calzado, es que no diferencian el pie derecho del izquierdo, aquí los dos pies son iguales y así las babuchas se ajustan a cada persona con facilidad. Luego están los paños, las alfombras, las cobijas y los juegos de té. Para los temas de belleza recomiendo mucho que echen un vistazo a la variedad de aceites esenciales que hay, yo me quedé boquiabierta con lo que vi, alguno de los aceites no imaginaba que existían. Luego están los tratamientos para el cabello basados en aceite de argán y otros serum para hidratar y nutrir. Y por último y no menos importante, están los polvos para tintar la ropa, totalmente coloridos para que puedas elegir sin problema.

 

 

Una ruta muy conocida es visitar la Mezquita de los Españoles y el Lavadero. Lo primero que te encontraras es el Lavadero. Se tardan 20min aproximadamente callejeando desde la plaza de la medina, dependiendo de lo que te detengas para tomar fotos o visitar tiendas durante el recorrido. Lo cierto es que al llegar te parece estar en otro lugar. En plena afluencia del río verás mesas dentro del agua con sus toldos para protegerte del sol y poder tomarte algo relajado. Te rodearan vendedoras que te ofrecen parte del traje típico, y en mi opinión, es de lo más curioso y hasta puede ser confundido con otros países de Latinoamérica a simple vista; otros venden jugo natural de naranja y algunos tienen demostraciones de animales para que te tomes fotos con ellos como, por ejemplo, un avestruz o un pavo real.

 

Lo más impresionante es el uso del agua del río para todo. Puedes pensar que está contaminado y es lo que yo pensé, pero a simple vista ni tiene olor y color desagradable. Sus jabones no tienen espuma y son naturales, imagino que eso hace que el agua no pierda su transparencia y se mantenga limpia a la vista de todos. Aquí las mujeres tenían bolsas de ropa repletas para lavar en esas bateas de piedra que tanto me recordaron a mi infancia cuando era la única forma de lavar a mano que había mucho antes de llegar la lavadora a nuestros hogares.

 

 

Luego tienes una importante subida por la montaña por un caminito de tierra y piedras dirección la Mezquita. Desde ahí se puede tener una vista panorámica de toda la ciudad, aunque en esta ocasión no puedo decirles que tal se ve el atardecer desde ahí porque no llegamos a subir del todo, pero les animo a hacerlo. Si tengo una próxima ocasión de venir a esta ciudad, es algo que haré sin falta.

 

La visita a Chaouen ha sido un acierto. Los diferentes colores azules de sus fachadas, paredes y puertas es lo que hace que sea tan mágico y acogedor para todo viajero y les invite a venir. Se nota con mucha claridad la influencia de los españoles a su paso por la ciudad cuando fueron expulsados en la reconquista y fundaron nuevas ciudades por todo el norte de Marruecos y puede que por eso me recordara un poco a Vejer de la Frontera en España.

 

Yo he vuelto del viaje con el gusanillo de la curiosidad muy despierto por querer conocer mucho más de Marruecos y sumar más aventuras y anécdotas viajeras sobre este destino, y espero haber sabido transmitir a través de este post todo lo bueno que tiene para ofrecerte esta ciudad y la incluyas próximamente en tu lista de lugares del mundo por conocer.

 

Y cuéntame, ¿Qué es lo que más te gusta de Marruecos? ¿Qué ciudades visitarías?

 

 

"Los viajes se viven tres veces:

Cuando lo soñamos

Cuando lo vivimos

Cuando lo recordamos"

 

 

¿Donde Dormir?

 

 

Hostel Mauritania: Nos alojamos durante dos noches por un precio total de 32€ en régimen solo alojamiento

 

 

 

 

¿Donde comer?

 

Restaurante Sofia: Está totalmente céntrico y ofrece cocina tradicional a buen precio y con una frescura y calidad estupendas.

Cena y almuerzo para dos personas: 122dhl (11€)

Desayuno para dos personas: 50 dhl (5€)

*En el precio está incluido la bebida (una botella de agua de 1lt + 1 refresco)

 

Cafetería Buena vista: Esta a las afueras de la medina. lo encuentras de camino a la parada de taxis. Aquí tomar un desayuno cuesta 25dhl (2.5€) por persona.Totalmente recomendable.

 

 

¿Cómo moverte?

 

 

Vuelos con Ryanair MAD-TNG - MAD por 50€ I/V

Taxi del aeropuerto de Tánger a la estación de bus en el centro: 100dhl (10€)

Taxi compartido desde Tánger a Chefchaouen i/v = 140dhl marroquí  (14€)

Para el cambio de moneda, recomiendo que lo hagas en el propio aeropuerto de Tánger. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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