Imágenes del mundo a través de mi lente

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PUERTO RICO: Un amor platónico!

 

Puerto Rico para mí, fue como ver de lejos a un chico guapo y atractivo y según te vas acercando tu cara se va arrugando, tus gestos se tornan desagradables y al final te cambias de acera para evitar el mal rato.

 

Quien dice, que la primera impresión no cuenta, está mintiendo. Siempre cuenta y siempre nos enamoran con la vista, aunque luego viene lo demás, ya lo sé. Pero este símil es lo más real que me sucedió con este lugar caribeño.

 

Lo normal en mí, es planificar con poco tiempo los viajes. Procuro averiguar lo justo y necesario para dar paso a la improvisación. Compré el billete y hablé con una amiga que vive ahí desde hacía un tiempo, para decirle que ocuparía su sofá y así empezó mi viaje.

 

Salí de Madrid por la mañana, era Junio de 2015, hice escala en NY y llegué a Puerto Rico el mismo día a media noche. Me quedé en la Comunidad El Retiro, exactamente en la zona de Río Piedras. La ciudad es cálida y pegajosa, con sus grillos por la noche anunciando la posible lluvia que está por llegar al día siguiente. No les cuento mucho más, porque esa noche me fui directamente a dormir.
 

 

Llegué en temporada de sequía, algo que no es muy usual en estas fechas. Me hice muy amiga de las duchas de cinco minutos, del champú en la cara a medio quitar, de lavar ropa a mano, recolectar agua en botellas de refresco y de usar los baños públicos en casos de emergencias, porque en casa ni pensarlo, ustedes ya me entienden.

 

Por la mañana en mi primer día de viaje nos fuimos a desayunar a un lugar sin determinar, porque nada más entrar no sabes si es una panadería, un abasto, un colmado, una quincalla, lo que sea, sabes que vas a desayunar y punto. Surgió así de repente un amor y odio con los sándwiches del lugar. Esa fusión de sabor a tostado con mantequilla me mató, y estuve lidiando con la idea de que no iba a llevarme una plancha a casa y que iba a irme con un par de kilos extras, con tal de no quedarme con las ganas de pedir cuantos sándwiches quisiera.

 

 

Luego, está el momento supermercado. Yo pensaba que esa frase de “El Caribe te lo da” aplicaba a todo y que era generoso, pero no es así. Cuando entré al súper iba toda ilusionada de jactarme (literalmente) a comer frutas exóticas y con mucho sabor, hacer sancocho y probar productos de la zona que no conociera; lo cierto es, que fue casi imposible. Los precios son altísimos y los productos frescos estaban pochos o pasados en muchos casos. La mayoría los exportan de EEUU, México, España, Costa Rica; y paradoja del asunto, no hay producto nacional. Siendo un país con buen clima y buena tierra, es algo que me impresionó y me hizo reflexionar sobre la situación del país respecto a su economía.

 

 = 6.59 dólaresPimentón

Lechuga = 4.70 dólares

 

Ahora voy con el servicio público. Existe el AMA (Transporte público municipal) y luego están las guaguas.  El AMA tiene un coste de 0.75 dólares el pasaje y las guaguas cuestan 1 dólar. Tienen una ruta cada 30min y acaban a las 21 horas el servicio.
Luego está el “Apañatelas como puedas”, porque si piensas que moverte en taxi es barato, ni lo sueñes.

 

Una curiosidad sobre los taxis que deben tener en cuenta. Tienen una tarifa turista, pero nunca supe cuál era la tarifa para los residentes. Teniendo en cuenta que mi amiga vive ahí, ella tampoco lo supo. En las puertas de los taxis hay una tabla que indica los precios por trayectos, aunque realmente creo que está de adorno porque nadie los explica y no los usan. Además, discutir con el taxista es asunto perdido, así que ni piensen en regatear o que les explique las tablas. Al final el precio lo ponen ellos.

 

 

Al ser un viaje Low Cost, fui con la idea de usar buses para los “largos recorridos”, pero lo cierto es que no hay terminales de transporte de ese estilo y pocas personas te informan o facilitan la labor de auxiliar a extranjeros o locales. Mi impresión es que le tienen un poco de alergia a los turistas.

La opción para moverse por la isla es el alquiler de coches, pero tener cuidado porque el presupuesto se encarece, no es nada económico y las carreteras son regulares en algunas zonas. Yo no usé esta vía porque no podía permitírmelo.

Desde mi llegada únicamente me dedique a conocer San Juan hasta que decidimos irnos a Culebra por cinco días. Este fue el mejor plan que pude hacer en todo el viaje.

 

MI RUTA PARA CULEBRA:

Desde Río Grande fuimos a Fajardo. Puedes hacerlo en dos guaguas o en taxi. Nosotras pudimos convencer a un vecino para que nos llevara a las dos por menos dinero del que nos cobraba el taxi. El trayecto dura 40 min aprox.

Salimos bien tempranito por la mañana (6am). Una vez en el puerto, hay que hacer una cola kilométrica para comprar las entradas del ferry. Aquí deben tener en cuenta ir pronto, porque el primer barco salía a las 9am y nosotras lo perdimos. Imagínense la cantidad de gente.

Esperamos 8 horas para salir en un barco de carga. El viaje dura 1h y 40 min aprox. Una advertencia si me permiten, ¡agárrense bien! porque si les toca ir con marea alta como fui yo, lo van a pasar un tanto regular si no les gusta mucho viajar en barco. De lo contrario, si te gusta, será como ir en una montaña rusa.

 

 

 

 

Al llegar a Culebra, tomamos una guagua dirección al camping de playa flamenco. Mientras llegábamos al camping, no podía sacarme de la mente la magnífica vista de la isla desde el barco. Sentía una emoción incontrolada al ver tanta belleza natural alrededor.

 

Llegamos a colocar la tienda de campaña y arreglar todos nuestros corotos. Anochecía y el cansancio pudo conmigo de nuevo y ya saben que viene después. Al amanecer, me dije: ¡¡¡HAY UN PEDACITO DE CIELO EN LA TIERRA!! – Las vistas, el sol, la arena, la primera playa para mí sola, la naturaleza, era todo perfecto.

 

El coste del camping fue de 45 dólares por tres noches 2 pax.

 

Al lado de Playa Flamenco está Playa Tamarindo. Aquí, lo recomendable es hacer snorkel y ver tortugas. El precio es de 100 dólares y dura 3 horas más o menos. Si solo quieres ver tortugas, el precio es de 30-35 dólares y dura 45min. La playa no la recomiendo para que te des un chapuzón, pero la experiencia que te llevas es única.

Yo no la pude hacer porque era mi último día y los horarios de la excursión me coincidían con la vuelta del ferry y por la mañana ya había salido todos Dios. ¡Una pena!! Pero es ley de Murphy.

 

Ya de vuelta a la realidad, decidimos irnos de shopping al centro comercial más conocido de San Juan, el Plaza las Américas. Es un mall enorme con todas las marcas. Aquí me volví loca, como el resto de mujeres que pisan por primera vez una tienda de Victoria Secret. Fuimos en taxi y la carrerita fue de 50 dólares i/v.

 

Otro día hicimos excursión a Isla Verde. Estuvimos exactamente en el Balneario de Carolina, una playa agradable para el baño. Aquí les recomiendo que se acerquen a cualquier kiosco del paseo marítimo y pidan una Alcapurria. Está hecha a base de carne y plátano verde. ¡Una delicia para la gastronomía local!!!

 

 

 

Cada vez que viajo y siempre que el lugar me lo permita, me gusta hacer escapadas a la naturaleza, y en esta ocasión les hablo de mi visita a El Yunque, el Parque Nacional de San Juan. Desde Rio Grande tomamos una guagua hasta el pueblo y de ahí toca caminar 2 horas hacia la entrada del parque. Por suerte nos dieron la cola y en un abrir y cerrar de ojos estábamos en la vereda “La Mina”. Aquí esta una de las cascadas más fotografiadas del parque. Luego fuimos a la vereda “Baño de Oro” pero no se pierden nada si no la hacen.

 

La naturaleza del parque es impactante. Nos hizo mal día y nos cayó un palo de agua que caló hasta la mochila. Pero sentir la energía y la fuerza de esta selva tropical fue sin duda reconfortante.

 

Aquí no encontraran mamíferos, pero habitan reptiles, serpientes, ratones y mangostas. Les cuento la historia de cómo llegaron estos dos últimos hasta aquí porque me parece curiosa: “Los ratones se quedaron aquí después de que los españoles los trajeran en sus barcos. Luego los americanos trajeron consigo la Mangosta para que se comieran a los ratones y lo que no sabían era que, las Mangostas salen de día y las ratas de noche, así que no se comen entre sí”

 

Mucho bambú típico de Filipinas y no de la isla, traído por los españoles en alguna expedición para hacer muebles. 

 

Es importante hacer siempre un Turismo Responsable y en el parque existen zonas en las que se aprecia la pereza y la falta de cuidado y limpieza. Como turistas es nuestro deber cuidar y procurar crear conciencia para que los lugares permanezcan en el tiempo y sea de disfrute por igual para todos. Espero que esto no esté ocurriendo en la actualidad y que las autoridades responsables del parque hayan tomado cartas en el asunto.

 

 

Lo que iba a ser un mes, terminó por ser dos semanas y media. Una de las razones principales fue por las limitaciones en el transporte y el presupuesto agotado. No crean que es barato por ser el Dólar la moneda oficial. Yo lo pensaba y me lleve una sorpresa nada agradable.

 

Pero a tu pregunta, que sé que la estas haciendo mientras lees es, SÍ!!. Volvería en una próxima ocasión sin dudarlo. Es como una asignatura pendiente de viajes. 

 

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